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5/5/11



12. INTERIOR. BURBUJA.

Protegido y seguro Tatacombo se comunica (telepáticamente?) con Dadá.


Tatacombo: abrí los ojos!

Dadá: qué?


Tatacombo: te arrepentiste?

Dadá: tengo mis días, vos sabes. A veces me como el mundo y otras me escondo en un rincón.


Tatacombo: te entiendo.


Dadá: sí, vos siempre entendes.

Tatacombo: solo a vos.
Dadá: entonces no entendes nada.

Tatacombo: es lo mismo.

Dadá: puedo cerrar los ojos?

Tatacombo: pero entonces no vas a poder ver.

Dadá: no entendes nada.

Tatacombo: a vos te entiendo.

Dadá (llora)...


Foto: Akif Hakan

20/2/11


11. EXTERIOR. NUBE.

Mirando el mundo desde una nube, Tatacombo se comunica (telepáticamente?) con Dadá.

TATACOMBO: Seguís en el pozo?
DADÁ: Creo que ya salí.
TATACOMBO: Y hace frío?
DADÁ: Llueve.
TATACOMBO: Vas a volver?
DADÁ: Cuando encuentre a quien regalarle mi paraguas.

16/7/10


10. INTERIOR. POZO.

Desde el fondo del pozo, Dadá se comunica (telepáicamente?) con Tatacombo.

DADÁ: Me caí en un pozo y todavía no puedo salir.
TATACOMBO: Si venis te hago feliz.
DADÁ: No soy infeliz en el pozo. Pero hace tanto frio.
TATACOMBO: Te quiero abrazar.
DADÁ: :)

28/6/10


9. EXTERIOR. DÍA.

Es una cálida tarde invernal. Dadá seba un mate sentado en un verde humilde y rodeado de niños que dibujan carteles con nombres para unos árboles que alguien trajo y que ahora van a plantar. Una de las niñas, Celena, levanta el cartel que hizo e imitando los ademanes de una manifestación en la que alguna vez estuvo, canta:

CELENA: Injustica, injusticia!!!
DADÁ: Y qué es una injusticia?
CELENA: Injusticia es algo que tiene que cambiar
.

Dadá mira a su alrededor: algunas mujeres juegan con los niños, otros llevan arboles de aquí para allá, algunos más hacen pozos para los felices arbolitos Naranja-Lima. El sol pronto se esconderá detrás del cerro, nacerá la noche y habrá que encender un fuego que abrigue, las estrellas brillaran, y mañana será otro día en el que algo tendrá que cambiar. Otro día en el algo debemos cambiar.

22/4/10


8. INTERIOR. MADRUGADA.


Dadá lee lo último que subió Rodrigo al blog. Menea la cabeza negando. Va a la biblioteca y busca un libro que compró en Jujuy alguna vez. Está buscando algo en particular pero se queda con el epígrafe que está en la primera hoja del libro; un pequeño poema de San juan de la Cruz:


“En soledad vivía
Y en soledad ha puesto ya su nido,
Y en la soledad la guía,
A solas su querido,
También en soledad de amor herido.”


De todas formas no era esto lo que buscaba, pero da vuelta la hoja y lo encuentra. No puede evitar al leer la primera línea pensar en ella que le presento a Antonio Gala. Dadá escribe para que Rodrigo entienda:

"¿Quién es el dueño de una carta: el remitente, o el destinatario? Acaso el correo, en su trayecto al menos. ¿Quién es el dueño de la herida: el que la causa, o el que la padece? ¿No son caras los dos de una misma moneda? O quizá el dueño es el sentimiento que les clava su dardo. Quien ama, quien es amado y el amor: ese arquero que los llaga a ambos, ese puente levadizo en que se encuentran y se desencuentran... El dueño de la herida es el verdugo y es la víctima; es el idólatra y es su ídolo; pero, sobre todo, aquello que los vincula o los enfrenta, sea cual sea su nombre. Porque hay amores que no saben el suyo verdadero."

Foto: Katarina Sokolova

8/2/10


…"es tremendo eso de sentirse importante. Hace algún tiempo yo escribí una canción sobre eso, sobre la gente que se podía sentir importante. Es una canción muy sencilla y la montamos con un sentido un poco humorístico. Es una anécdota sobre quien pueda envanecerse o algo así, y no darse cuenta de donde salimos todos y a donde todos tenemos que regresar inevitablemente. Se llama la escalera."

Silvio Rodríguez, concierto en chile.


7. INTERIOR. DÍA.

Dada esta sentado en la barra de un bareto tomando una cervecita. Un Hombre Importante se sienta a su lado, pide un café, y comienza amistosamente una conversación. Dada, amablemente como siempre, lo sigue.

HOMBRE IMPORTANTE: Buenas tardes señor.

DADÁ: Buenas tardes.

HOMBRE IMPORTANTE: Qué toma?

DADÁ: Y ya ve. Una cervecita.

HOMBRE IMPORTANTE: Que suerte tiene usted. Yo no puedo tomar por las tardes.

DADÁ: No puede? Quién o qué se lo impide?

HOMBRE IMPORTANTE: Yo mismo… es que vera… yo soy un Hombre Importante.

DADÁ: Oh, mucho gusto Señor Hombre Importante! Yo soy Dadá.

HOMBRE IMPORTANTE: Igualmente Señor Dadá, mucho gusto.

Silencio. El Hombre Importante mira con curiosidad a Dadá que toma su cervecita.

HOMBRE IMPORTANTE: Y usted a que se dedica?

DADÁ: Yo hago burbujas… burbujas en las que luego intento vivir. Usted?

HOMBRE IMPORTANTE (sorprendido): Yo hago cosas importantes.

DADÁ: Si? Cosas importantes? Como cuales?

HOMBRE IMPORTANTE: Como ser un profesional.

DADÁ: Un profesional?

HOMBRE IMPORTANTE: Claro, ejerzo mi profesión.

DADÁ: Su profesión?

HOMBRE IMPORTANTE: Si; profesión es la acción y el efecto de profesar.

DADÁ: Ahh… de profesar qué?

HOMBRE IMPORTANTE: Profesar es ejercer una ciencia, un arte, un oficio, etc.

DADÁ: Ah! Entonces yo también soy un profesional.

HOMBRE IMPORTANTE: Si? y dígame cuál es su profesión… donde se graduó?

DADÁ: Graduarme?.. Vera yo tengo 31 años no sé si…

HOMBRE IMPORTANTE: Me refiero a que en donde obtuvo su título.

DADÁ: Bueno… en realidad yo no me llamo Dadá, así me dicen porque, verá usted…

HOMBRE IMPORTANTE (comenzando a molestarse): Me refiero a que en donde realizo sus estudios!

DADÁ: Oh, perdone. Bueno, empecé en un jardincito en mi pueblo, pero luego cuando a mi padre lo trasladaron…

HOMBRE IMPORTANTE (molesto ya): sus estudios universitarios Señor!

DADÁ: Oh no, yo a la universidad solo iba a buscarlo a mi amigo Rodrigo.

HOMBRE IMPORTANTE (sorprendido): Pero no me acaba de decir que es usted un profesional?

DADÁ: Claro, porque ejerzo el arte de hacer burbujas… burbujas en las que luego intento vivir.

HOMBRE IMPORTANTE: Pero eso no es ser un profesional Señor!

DADÁ: Pero usted me acaba de decir que…

HOMBRE IMPORTANTE (totalmente molesto): Yo sé muy bien lo que le acabo de decir. Pero un profesional es alguien que hace cosas importantes; como salvar vidas, o construir puentes…

DADÁ: Oh, es muy importante hacer burbujas… burbujas en las que luego uno intenta vivir. Es allí, dentro de esas burbujas donde uno encuentra la paz para las cosas bellas… se imagina un mundo sin burbujas donde soñar las cosas bellas que luego se harán realidad Señor Hombre Importante?

HOMBRE IMPORTANTE: Claro que me lo imagino! Sería un mundo sin tantos hippies roñosos.

DADÁ (dolido): No ofenda gratuitamente ni se altere Señor. Todos necesitamos de todos. Los que salvan vidas y los que construyen puentes también necesitan de alguien que limpie sus pisos y recoja su basura. Y también necesitan, aunque quizás no lo sepan, leer un poema o perderse en la belleza de una pintura o escuchar una bonita canción.

HOMBRE IMPORTANTE: Mire Señor Dadá, usted no es un profesional. Un profesional es alguien que se quemo las pestañas días y noches enteras para lograr serlo.

DADÁ (comprendiendo): Oh, perdone, no quise ofenderlo. Solo que como usted dijo que un profesional es alguien que ejerce su profesión, que profesión es la acción y el efecto de profesar…

HOMBRE IMPORTANTE: Ya le dije que sé muy bien lo que dije. Pero usted malinterpreto todo. Y sabe que… nada, nada... Me tengo que ir, que se me hace tarde, y los Hombres Importantes nunca llegamos tarde. Adiós.

DADÁ: Adiós Señor Hombre Importante. Y no se preocupe tanto, siempre llegara puntual... nadie muere en la víspera.

El Hombre Importante iba a decir algo, pero resopla resignado y sale apurado por la puerta. Dadá se olvida rápidamente de la discusión y sigue disfrutando de su cervecita.

DADÁ (voz en off): Que suerte que nadie ni nada me impide disfrutar esta tarde de esta cervecita.

3/2/10


A uno le puede gustar una cosa.
A otro le puede no gustar es misma cosa.
La libertad de elección es fundamental.
Y cada quien puede decir lo que le gusta y lo que no. La libertad de expresión es fundamental.
Lo que no es fundamental, ni accesorio, es sentir la necesidad de convencer al otro de que le guste o no, tal o cual cosa.
Porque la más fundamental de todas las libertades es la libertad mental. Abrir la mente significa aprender a aceptar.

Foto: Christophe Huet

12/1/10



6. CASA. INTERIOR. NOCHE.

Es la madrugada de una noche calurosa de verano. El viento anuncia una posible tormenta. Sentado frente a la PC Rodrigo revisa los mail’s. En bandeja de entrada hay uno del desaparecido Dadá. Rodrigo siente felicidad, lo extraña. Rodrigo lee:

“Era extraño aquel hombre, o por tal lo tomaron, porque besaba todo lo que hallaba a su paso.”

Silvio Rodríguez.

Rodrigo sonríe. Sigue leyendo:

“Y si dejo mis besos en el aire, si los dejo flotando como un suspiro y confundirse con una gota de lluvia o con un rayito de sol, para que una nube los sople a cualquier lugar? Perdería algo yo? Ganaría algo alguien? Que es un beso al fin y al cabo? Quién es el dueño de este beso que todavía no di?
Dicen que el número total de inspiraciones y el número total de latidos del corazón a lo largo de la vida, son aproximadamente los mismos para la mayoría de los mamíferos (trescientos treinta millones de inspiraciones y un billón y medio de latidos del corazón). Lo que yo me pregunto es si tendremos un número aproximado de besos para dar. Si fuera así; no sería todo un desperdicio que se nos acabasen antes las inspiraciones y los latidos, y que nos quedaran besos por dar?
Y pensándolo más detenidamente no resultaría del todo extraño que en la realidad esto suceda así: o alguien puede negar que mientras más cerca se está de dar un beso más rápido late el corazón. Y cuantas inspiraciones y cuantos latidos se quedan sin beso por cobardía o por mezquindad. Entonces no hay que tomarse el asunto tan a la ligera, porque podríamos estar perdiendo años de vida solo por no besarnos más. La solución, como en todo lo importante de la vida, es de lo más sencilla, y creo que ya todos se han dado cuenta de cuál es.
Manos a la obra… labios a los labios.”

Rodrigo termina de leer, levanta la mirada como buscando estrellas y piensa:

RODRIGO (vos en off): donde andarás Dadá.

Foto: Robert Doisneau.

8/10/09


HAPPY HOUR

Mejor que saber donde ir, saber quien se es. Y si uno sabe quien es, es al pedo jugar a engañarse. Sin embargo todo puede salir mal y como dice la famosa ley; si algo puede salir mal, saldrá mal. Pero que sé yo, nada más escribo… pero ahora me acuerdo que alguna vez, no sé en donde (o si sé pero me lo guardo) escuché, o me dijeron, o leí; "Hope is not the conviction that something will turn out well but the certainty that something makes sense, regardless of how it turns out…"*Lo que quiero decir (creo), es que no importa cuan perdidos estemos, ni como caminamos, ni otras tantas cosas, si sabemos quienes somos y si nos dejamos ser (let it be). Uno puede andar muy derechito por la vida y saber exactamente a donde va o a donde cree que va, pero… como dijo el poeta: “Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”.
Tratemos de que sea la hora feliz!

*"Esperanza no es la convicción de que algo va a salir bien, sino la certeza de que algo tiene sentido salga como salga."

Václav Havel

Foto: Doug Beasley

25/8/09


5. CASA. INTERIOR. DIA.

Dadá en su cama se despereza, se saca una lagaña del ojo izquierdo y piensa:

DADÁ (Voz en off): Dulce dolor de ausencia, dulce extrañar sin nunca haber tocado…

Silencio. Dadá se sienta en la cama, bostezando mira por la ventana la mañana primaveral y sigue pensando:

DADÁ (Voz en off): …y sentarme con vos en el borde de tu ventana, y tomar tu mano, y mirar una vez más el mundo desde arriba, y que amanezca solo para nosotros…

Silencio. Dadá se levanta, se da cuenta de que aun tiene demasiado sueño. Se deja caer sentado en la cama, se recuesta. Repite una frase hasta que vuelve a dormir.

DADÁ (Voz en off): No hay distancia que tu luz no recorra para llegar a mí, a los pedacitos rotos de mi alma no hay distancia que tu luz no recorra para llegar a mí, a los pedacitos rotos de mi alma no hay distancia que tu luz no recorra para llegar a mí, a los pedacitos rotos de mi alma no hay distancia que tu luz no…


Foto: Gabriel Rigon.

22/8/09


4. AVENIDA. EXTERIOR. DÍA.

En una primaveral tarde de sol, Dadá y Rodrigo caminan por la platabanda verde de la Aconquija.

DADÁ: Y como es?

RODRIGO: Es difícil de explicar…

DADÁ: Pero como es?

Silencio. Rodrigo mira el celeste de la tarde y piensa:

RODRIGO: (Voz en off) …y si meto la mano en un canasto lleno de pétalos de todos los colores, si un rayito de sol me acaricia a la orilla del sueño, si cualquier criatura del universo me da una señal de amor, si de pronto olvido todas las cosas horribles de la vida… todo, todo lo bello es ella.

Rodrigo se detiene y mira a Dadá.

RODRIGO: Es difícil de explicar…

Dadá frunce el ceño y se rasca la cabeza pensativo. Continúan caminando en silencio.

Foto: Lucien Clergue.

20/8/09


3. BAR. EXTERIOR. NOCHE.

En un bonito bar con noche estrellada, Dadá y Rodrigo toman una cerveza. Rodrigo se levanta para ir al baño. Dadá toma su agenda (la de Rodrigo) y lee:

“Algunos se cansaron
No yo
De escuchar
Que vivo en las nubes
Y nunca tuve la intención
De desnudar la metáfora
De constatar la realidad.

Ni Popper
Ni Kuhn
Me sirvieron de mucho
Soy pésimo
Para distinguir
Lo soñado
De lo vivido
Jamás pude establecer
Diferencia alguna
(¿La hay para el poeta?).
Lo que me hiere
Y lo que amo
Tampoco lo hicieron
Si el tiempo existe
O no
No me importa demasiado
Además
Los físicos son muy celosos
De sus objetos de estudio.

Yo sé
Yo he estado ayer
Escribiendo este poema
¿O acaso
Fue un sueño?
Yo sé
Yo he amado anoche
A una mujer
¿O fue hace un segundo?
Pero no están sus manos
En mis manos
No esta su cuerpo
En mi cuerpo.
¿Y cual es la diferencia?

Que importa
Si esta luna
Nueva
Media
Creciente
Llena
Menguante
O el perro
Que acaba de ladrar
Son reales
¿Estarán trabajando
Las hormiguitas?
Yo las he visto
Muchas veces
Una tras otra
A todas horas
Y nada aporta
Ni cambia para ellas
O para mí
El saber
(El creer que se sabe).

Quizás
Sueño con tanta pasión
Que parece real.

Quizás
Vivo con tanta magia
Que parece un sueño.

Lo seguro
Es que es alguna hora
De algún día
En este mundo
Y yo tengo sueño
A esa hora
En ese día…

Así que
Mejor
Voy a despertar”.

Foto: Quint Buchholz.

17/8/09


2. CASA. INTERIOR. DÍA.

Rodrigo está en la cocina con la cabeza metida dentro de la heladera. Dadá entra por la puerta y le pregunta:

DADÁ: Te enteraste?

Rodrigo saca la cabeza de la heladera con tres huevos en las manos.

RODRIGO: Y sí… dime con quien andas…

DADÁ: …y te dire quien eres.

RODRIGO: Con quien andas!

DADÁ: Quien eres!

Risas.

Rodrigo deja los huevos en la mesada y busca algo en el cajón de las verduras.

RODRIGO: Es que es así… tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

DADÁ: La fuente o el cántaro?

RODRIGO: Eh… La fuente. El cántaro. No sé.

Rodrigo, saca del cajón de la verdura cuatro papas.

DADÁ: Como los bichos que caminan.

RODRIGO: Más bien como la lechera.

DADÁ: Pobre mujer. Tan planeado que lo tenía todo.

RODRIGO: Por eso hay que perseverar siempre.

DADÁ: Para que se rompa el cántaro?

RODRIGO: O la fuente.

DADÁ: O el asador.

RODRIGO: Para no andar llorando por ahí.

DADÁ: Por la leche?

RODRIGO: Por lo que sea.

DADÁ: Y triunfas?

RODRIGO: Te convertís en perseverador profesional.

DADÁ: No se dice perseverador, se dice perseverante.

RODRIGO: Es casi lo mismo.

DADÁ: No, es muy distinto!

Rodrigo mira por la ventana algo que le llamó la atención.

RODRIGO: Mirá che, que raro, una golondrina.

DADÁ: Igual es invierno.

RODRIGO: Y… habrá que pasarlo.

DADÁ: Que haces?

RODRIGO: Voy a hacer una tortilla.

DADÁ: En el asador?

RODRIGO: En el sartén.

DADÁ: No se dice el, se dice la sartén.

RODRIGO: Es casi lo mismo.

DADÁ: No, es muy distinto!

RODRIGO: Igual la tengo por el mango, no?

DADÁ: Y cuantos huevos pensas romper?

RODRIGO: Tres.

DADÁ: Yo hago una ensaladita.

RODRIGO: Dale!

DADÁ: Bueno, pero no me mires los dientes.

9/8/09


1. OFICINA. EXTERIOR. DÍA.

RODRIGO, sentado leyendo un libro. Es una tarde de invierno, el sol le da suavemente en la cara. A su izquierda una palmera, a su derecha un lapacho deshojado, frente a él la pileta vacía con la pintura un poco descascarada. Alfonso sentado a sus pies respira tranquilamente con la lengua afuera. Dadá, de pie, le pregunta:

DADÁ: Por que dejaste eso del blog?

Rodrigo aparta la vista del libro, pero no mira a Dadá.

RODRIGO: Es que ya no lo leía ni mi novia.

DADÁ: A mí me parece que sí lo leen.

RODRIGO: Que no. Ni mi novia.

DADÁ: Yo creo que eres un dejador compulsivo.

Silencio.

DADÁ: Y Luqui… mira si Luqui se pasa algún día y se da con que no hay nada nuevo, que va a pensar?

RODRIGO: No sé… igual está muy lejos. En todo caso me paso por su blog y le dejo algún comentario.

DADÁ: Que terco. Hay gente a la que le gusta lo que escribes.

RODRIGO (levantando levemente la voz): Que no Dadá, que no subo más cosas al blog… en todo caso, al que le interese ya tiene bastante para leer.

DADÁ (reflexivo): Y los que ya leyeron todo?

RODRIGO: Pues que se compren el libro. Que para algo lo escribí no?

DADÁ (sorprendido): No me digas que te salio la veta capitalista?

RODRIGO: Que veta capitalista ni que veta capitalista… si no vendo agua en el desierto yo.

DADÁ: Sí… es verdad. Pero y lo de que te compren el libro?

RODRIGO: Nah, es una forma de decir. Además ya no me quedan libros. Para que veas mi veta capitalista, los regale casi todos.

DADÁ: Oye…

Dadá duda entre hablar o no. Finalmente dice:

DADA: Y yo podría subir cosas a tu blog? Me ha gustado hacerlo.

Rodrigo deja por completo el libro que leía y mira sorprendido a Dadá.

RODRIGO: Como que te ha gustado hacerlo? (Pausa). Acaso has subido cosas a mi blog?

DADÁ: Pues… sí. Que la gente me tenia un poco arto con qué donde andabas, que por qué no subías cosas al blog, qué cuando iban a poder leer algo nuevo.

RODRIGO: Y vos subiste en mi nombre?

DADÁ: No, claro que no. Aclaré que era yo.

RODRIGO: Pero Dadá, si a vos nunca te gusto escribir.

DADÁ: Es que me salio muy bonito. Quieres leer?


1A. CASA. INTERIOR. DÍA.

RODRIGO que viene de la oficina, se dirige a la parte del living donde esta la pc, se sienta, entra en
www.irodrigosl.blogspot.com y lee. Dadá que le sigue por detrás, se queda parado y mira sonriente la pantalla.

RODRIGO (voz en off, lee): Hola todos. Soy yo, Dadá…

Rodrigo termina de leer y mira a Dadá que sigue parado detrás suyo sonriente.

RODRIGO: Oye…te pasaste un poco no?

DADÁ (dejando de sonreír): Hombre, si sabes que me preocupo por ti.

RODRIGO: Pero… te pasaste un poco…

DADÁ: Es para crear ambiente nomás, no te lo tomes tan a pecho.

RODRIGO: Sí. (Pausa). Como sea. (Pausa). Y por qué pusiste esa foto?

DADÁ: A que salgo guapo.

RODRIGO: No... Mira, hace lo que quieras… pero como encostraste la contraseña?

DADÁ: Ni que fuera tan difícil… te conozco hace un montón de años.

RODRIGO: Bueno, hace lo que quieras. Pero cambia la contraseña… no vaya a ser que otra persona la saque.

DADÁ: Claro. Oye… puedo publicar con mi nombre?

RODRIGO: Pues, si averiguas como hacerlo… pero el blog sigue siendo mío eh.

DADÁ: Claro, claro.


Foto: Johann Fournier.

NOTA: La idea de escribir en el blog guionando se la robe a mi queridísimo amigo David Serrano.

3/8/09


Hola todos. Soy yo, Dadá. Sí, sí… El mismo y celebérrimo Dadá Sánare Serra… En fin, a lo que venía yo a este blog medio pelo, medio cursi, medio todo… A todos los que donde sea que me encuentran me preguntan: no lo sé. Rodrigo no está, se fue. Anda por ahí, dice estar enamorado. Lo dice como si fuera algo nuevo en su vida. Si vive en las nubes, en la luna, que va, enamorado… Y eso ultimo que subió, lo de Cortazar; que no tiene ganas de escribir ni de estudiar ¿? Yo, francamente, no sé cuando habrá tenido ganas de estudiar este chaval… Todavía no me explico como terminó el secundario, ni qué hablar de su vida universitaria…. En fin, que de estudiar nunca tuvo ganas… pero de escribir, si no hace otra cosa. Yo lo veo, y les digo: NO HACE OTRA COSA! Todo el día escribiendo (dibujando) en cualquier pedacito de papel sus garabatos incomprensibles. Y yo no entiendo como puede vivir así… Hay que crecer, madurar, ya no es un niño, que Peter Pan es un cuentito muy lindo, pero cuentito al fin… que la vida es muy dura, que no se la puede pasar mirando flores, oliendo hojas de libros por comenzar, escribiendo palabritas de amor, toda la noche despierto, creyendo que porque él es así todas la puertas se abren, y las piruetas y los malabarismos salen, que “all you need is love”… que se va a golpear duro, que no son tiempos estos para un poeta bebedor de vino en clavículas. Vamos, que ya tiene 30 y ni obra social… y si pisa una cáscara de banana, o se cae a un pozo, o lo alcanza una rayo ¿? Que va a hacer ¿? Dalí pagaba con dibujitos a su medico, pero era Dalí! No, pero él no piensa en nada, anda por ahí como si todo tuviera un sentido ancestral en el que él encaja perfectamente. A veces me da a leer sus poemitas. Y me parece increíble… increíble que a alguien le gusten digo… es que a mí siempre me vino mejor el cine, o en todo caso los libros en los que la gente se muere al estilo Stephen King. Pero sí, que hay gente para todos los gustos, ni dudarlo.
Bueno, eso; que no sé nada de Rodrigo. ASÍ QUE DEJEN DE PREGUNTAR!!!
Saludos a todos.

Dadá.

En la foto: atrás casi fuera de foco: Facundo y Gabriel. En el plano principal, de izquierda a derecha: Emilio, Rodrigo, Carlos y Yo. Abajo: Pablo.